¡Qué bonita y envidiable es la niñez!. No entiende lo que implica la palabra recesión, tan nombrada en la calle. Se entretiene, con absoluta candidez, mirando como cambian, los demás, los cromos del último album.
Su madre se le acerca, tetrabrick, de vino, en mano; batida en realidad.
Tiene que ponerse sus gastados zapatos, e ir a buscar agua a la acequia, pues han soltado el agua, de los estanques, para regar las papas.
Olivia Falcón
Derechos Reservados®
Derechos Reservados®
No hay comentarios:
Publicar un comentario