Están enganchadísimos a la tablet. Apenas hablan entre ellos. En uno de esos anuncios, que se le cuelan en los post, ha visto que van a comenzar unas clases de zambomba en una academia. Va costarle cuarenta euros por barba. No importa. Por algo hay que empezar la desintoxicación.
Hace años que le pusieron esta hermosa llave de regalo. No le dijeron que cerradura abria. La acompañaba una nota que decía: Sólo el tiempo te dará la respuesta. Ha llegado ese momento en el que tiene claro que es la llave de su propio corazón.